La importancia de una administración eficiente

Toda sociedad armonizada necesita de la gestión de lo común como un ejercicio de responsabilidad institucional y de respeto por los recursos que emanan de los impuestos. La sociedad debe contar con instrumentos que permitan una convivencia justa y segura, que, al mismo tiempo y a través de las Administraciones Públicas, gestione el dinero de los contribuyentes con el rigor que merecen.

Como sociedad, no podemos prescindir de la función pública de la Administración, pero debemos aspirar al mejor funcionamiento posible de la misma.

El Ayuntamiento de Tres Cantos ha ido poniendo en marcha en los últimos años un conjunto de medidas que tienen que ver con una administración cercana, accesible y responsable.

Quizás la más responsable y eficiente de esas medidas sea la de recaudar tan solo lo que es estrictamente necesario para gestionar los recursos públicos y para promover el retorno de esos impuestos en servicios y medidas de apoyo a quienes más lo necesitan. Devolver a la sociedad lo que de ella procede es un reto que debe tener en cuenta los nuevos paradigmas de la sociedad de hoy y de futuro. Por eso, el compromiso de congelación de impuestos, tasas y precios no ha supuesto un incremento de la deuda; al contrario, la gestión rigurosa de los mismos ha servido para acabar con el endeudamiento y presentar unas cuentas saneadas sin descuidar la atención de las necesidades de servicio de los tricantinos.

Ello ha sido posible gracias al trabajo de los funcionarios y empleados públicos del Ayuntamiento que, como siempre, han realizado una labor que se define por la profesionalidad con la que realizan su desempeño. También por la reducción de los trámites de gestión y por la puesta a disposición de los ciudadanos de una herramienta tan versátil y accesible como es la Sede Electrónica. Todo ello, junto a las decisiones de planificación estratégica de la ciudad, se ha traducido en una administración más cercana, eficiente y transparente.
 
Los cambios necesarios
 
Aunque ha sido mucho el camino andado, que también mucho por recorrer. El vecino está cada vez más informado y es más exigente. Demanda más y mejores servicios públicos que tensionan la necesaria austeridad presupuestaria. Del mismo modo, existe una evolución de la pirámide de población con personas que gozan de más años de vida y que reclaman servicios adecuados para ellos. Todo ello provoca un virtuoso ejercicio de planificación.

Estas condiciones, acompañadas de otras que tienen que ver con el disfrute del ocio, la cultura y el deporte, reclaman medidas eficaces y recursos que permitan su desarrollo. Por tanto, el reto de una administración local como es la del Ayuntamiento de Tres Cantos debe ser la búsqueda permanente del rigor en la gestión y en la capacidad de atraer un tejido social y empresarial acorde a esas necesidades.

No tengo la menor duda de que el camino nos lleva hacia un sector público más abierto y participativo. Debemos ser el instrumento que canalice el desarrollo económico y social, que atraiga actividad económica, que fomente la capacitación de sus habitantes para el enriquecimiento personal y para la mejora competitiva, que expanda una cultura de crecimiento sostenible y que adquiera compromisos dentro de un marco de inversiones necesarias y acordes a la demanda social.

Por simple rigor conceptual, especialmente en estos momentos de inflación de promesas, es necesario un consenso y una voluntad política de abordar el futuro desde principios éticos de buena gobernanza, transparencia y respeto por el mantenimiento de los servicios esenciales que demandan nuestros vecinos. Ese es y debe ser el nuevo contrato social.
 
Javier Juárez

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