Consejos para disfrutar de las vacaciones

Nos acercamos a las vacaciones de verano. Tanto para los que tenemos la suerte de trabajar como para los que no, se inician fechas en las que se cambian los hábitos de vida del resto del año. Durante los próximos meses los días festivos nos ayudarán a descansar y desconectar de los problemas cotidianos… o no. Obligarse a disfrutar de las vacaciones obligándose a no pensar en los problemas con los jefes, en los conflictos con compañeros, en la posibilidad de cierre de la empresa, en el estar en paro, en los problemas económicos… puede acabar convirtiéndose en una fuente de angustia mayor.

 

Nos acercamos a las vacaciones de verano. Tanto para los que tenemos la suerte de trabajar como para los que no, se inician fechas en las que se cambian los hábitos de vida del resto del año. Durante los próximos meses los días festivos nos ayudarán a descansar y desconectar de los problemas cotidianos… o no. Obligarse a disfrutar de las vacaciones obligándose a no pensar en los problemas con los jefes, en los conflictos con compañeros, en la posibilidad de cierre de la empresa, en el estar en paro, en los problemas económicos… puede acabar convirtiéndose en una fuente de angustia mayor.

Especialmente para aquellos que dispongan de pocos días, puede ser incómoda la presión por disfrutar. Supongo que es normal querer sacarle el máximo partido a los buenos momentos, pero aun así obligarse a disfrutar no suele ser la mejor manera de conseguirlo. De hecho cuando esto es así, lo normal es que cada vez que uno esté disfrutando de algo, en vez de desconectar sin más, uno puede convertirse en un mero espectador de sus propias sensaciones, no el protagonista de sus vacaciones.

Consejos para disfrutar de las vacaciones:

  • Cuidado con tener programado la mayor parte del día. Está bien tener objetivos y opciones pero hacer más actividades, pero un verano muy ocupado no es siempre sinónimo de disfrutar más.
  • Disfrutar de las vacaciones es más fácil si las actividades que realizamos nos cansan físicamente. Normalmente las vacaciones son más necesarias para cambiar el ritmo habitual de vida, que para el descanso físico propiamente.
  • No se plantee una hora fija para acostarse. Si está a gusto no es necesario obligarse a ir a la cama a la hora que ha planeado. Modifique sus planes en función de lo que le apetece. No se trata de llegar a un extremo, pero estar pendiente todo el tiempo de lo que está por venir no ayuda a disfrutar de las vacaciones.
  • Si convive en vacaciones con otras personas intente que los demás también planteen actividades. Suele ayudar a no querer controlar en exceso lo que se va a hacer. Casi siempre es suficiente el cambiar de rutinas para poder disfrutar de las vacaciones.
  • Las vacaciones no tienen que ser siempre en la playa o en la montaña. ¿Ha pensado en colaborar con un comedor social, con una ONG?
  • Si coinciden las vacaciones con muertes de personas queridas, permítase tiempo para pensar e incluso para estar triste, pero concédase también realizar actividades que durante un rato le permitan desconectar. El “curso laboral” es largo y es importante romper con el resto del año para no desfondarnos dentro de unos meses.
  • Si viaja sea consciente de que los horarios durante el traslado suelen verse alterados: hacer las maletas, aviones que llegan con retraso, las habitaciones del hotel aún no están preparadas…
  • Planifique el gasto que es capaz de asumir. Deje un margen para imprevistos. Estar haciendo cuentas constantemente amarga bastante las vacaciones.
  • Cuidado con los excesos. Beber o comer produce placer, pero excederse puede arruinar las vacaciones.
  • “Vístase de vacaciones”, córtese el pelo, cómprese alguna prenda especial, compre una colonia, todo ayudará a crear buenos recuerdos.

 

Compartir este artículo