Esperanza sin dejar la ilusión

Las decepciones son proporcionales a las expectativas. En ese sentido, las ilusiones eran muy altas y, por tanto, la tristeza producida es importante. Lo que toca ahora es convertirla en esperanza, para evitar que se traduzca en impotencia.

Hemos conseguido cosas pequeñas pero importantes. Realidades que han afectado, para bien, a personas que necesitaban apoyo. Hemos influido en las agendas de todos los grupos y también en sus programas electorales. Se han visto obligados a prometer cosas que les recordaremos que deben cumplir. También nos han ‘amenazado’ los ganadores con cambios y metamorfosis en la ciudad y en el entorno que, sin menoscabo de aceptar que han ganado las elecciones democráticamente, nos sentimos obligados a intentar que no se conviertan en realidad.


Debemos extremar nuestra tarea de información a las personas, para lograr una nueva generación de políticas de participación, de igualdad de género y diversidad. Es preciso avanzar en la defensa del medio ambiente y del territorio. Es preciso dotar a Tres Cantos de un clima ciudadano más acogedor, abierto y amable.

No queremos convertirnos en un recuerdo nostálgico, en un breve y anecdótico paréntesis. El paso del tiempo irá poniendo en su justo lugar las políticas impulsadas una vez pase la polvareda y amaine el ruido de la campaña electoral. Nos toca identificar qué ha ocurrido con toda esta oleada de creatividad e innovación, porqué parece que se ha perdido la ilusión. La democracia no se concibe sin procesos electorales, pero no se circunscribe a meter una papeleta en las urnas cada cuatro años.

La sociedad civil organizada tiene la responsabilidad de conjurarse en la protección de los servicios públicos, en defender la atención a los dependientes, en promover los cuidados a las personas que los precisan, en obtener medidas reales de protección a nuestros mayores (residencia municipal y no sólo chocolate con churros), en apoyar el feminismo, en luchar contra el cambio climático, en impedir la proliferación de casas de apuestas en nuestros sectores, en proporcionar a nuestros jóvenes alternativas de ocio autogestionadas (más allá de las fiestas alcoholizadas), en conseguir medidas de apoyo a nuestros jóvenes y a otros colectivos vulnerables en el tema de la vivienda y pelear por un urbanismo mejor. Ganemos se identifica con todos estos anhelos y compromete su apoyo con todos los movimientos ciudadanos y las asociaciones comprometidas. Porque Ganemos Tres Cantos nació con la idea de pelear desde dentro del ámbito de las instituciones por todas estas cuestiones, pero sin intención de olvidar la lucha desde nuestros colectivos y desde nuestras plazas. Al contrario, apoyando, fortaleciendo y formando parte del tejido social transformador.

Debemos ser capaces de seguir arrancando avances concretos que mejoren la calidad de vida de la gente. El corto plazo no da para mucho más. Tenemos cuatro años por delante para reorientar de forma ambiciosa nuestra alternativa para la política local.

 

Ganemos Tres Cantos

 

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Fernando Azor - Psicología

Felipe Gallego

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