Entre todos

El conflicto en Siria ha provocado el desplazamiento de 4 millones de personas según ACNUR. Alrededor de la mitad están en Turquía, la mayoría de la otra mitad se reparten en países del norte de África, y una pequeña parte de refugiados han decidido continuar camino a la Unión Europea.

En octubre de 2013 la muerte de 368 personas en la tragedia de Lampedusa nos conmocionó a todos. Las reacciones de los dirigentes comunitarios y nacionales nos llevaron a pensar que se pondrían en marcha soluciones para que no se volviera a repetir una tragedia humana de esas dimensiones.

Sin embargo, después de dos años, seguimos asistiendo a la llegada de personas inocentes que huyen de la guerra o de la miseria, personas que arriesgan sus vidas y en demasiadas ocasiones la pierden, ahogadas en el mar o asfixiadas en un camión.  

No se puede seguir aceptando como inevitable las tragedias humanas ni las muertes de personas, porque la resignación solo conduce a la repetición de los problemas . El llamado primer mundo, en el siglo XXI, no puede dar la espalda a quiénes hoy lo necesitan.

Es cierto que no existe una manera sencilla para acometer todas las actuaciones necesarias para una situación tan compleja en su raíz y en sus consecuencias. Es una crisis que no se puede abordar en solitario, es imprescindible que las actuaciones sean internacionales, europeas y nacionales. Actuaciones inmediatas de acuerdo al principio de solidaridad, pero también actuaciones a corto y largo plazo: políticas, económicas, sociales y globales para una situación que se ha manifestado como uno de los grandes retos al que todos nos enfrentamos.

En esa labor de todos y entre otras cosas hay que:
• Utilizar las vías diplomáticas en la búsqueda de la pacificación de los países en conflicto. Y cooperar con los países en conflicto complementando la asistencia necesaria.
• Alcanzar una política integral, con el presupuesto necesario, para la inmigración y la acogida de refugiados.
• Cooperar con los países que reciben a refugiados, y seguir trabajando para erradicar la actuación de los traficantes que ponen en peligro sus vidas.
• Sensibilizar a la ciudadanía en defensa de la dignidad y los derechos humanos, incidiendo en la prevención de actitudes racistas o xenofobas.

En esa labor de todos, la Coporación tricantina con el consenso de todos los partidos políticos, ha puesto a disposición de la Comunidad de Madrid y el Gobierno de España recursos municipales para articular las medidas necesarias que permitan atender a las personas refugiadas procedentes de la guerra en Siria.

Lo importante de la historia es no olvidarla y aprender de ella. La lección que nosotros no debemos de olvidar es que España ha sido un país que ha sufrido una guerra civil que provocó que miles de españoles tuvieron que huir y se convirtieron en refugiados, y que también, otros muchos miles de españoles han vivido y viven la lacra de la inmigración. Estamos obligados a dar respuestas por justicia, por solidaridad y porque son situaciones muy dolorosas que forman parte de nuestra historia.

                                                                                       Lydia Martínez Mora
                                                                               Portavoz del Grupo Socialista
                                                                                            de Tres Cantos

Compartir este artículo

Fernando Azor - Psicología

Felipe Gallego

Edición Impresa Actual