Fernando Azor (43)

Complacer a los demás


Complacer a los demás es un comportamiento que tiene gran éxito socialmente. Una persona complaciente no genera problemas ni conflictos, colabora en las metas grupales, favorece la actitud positiva y hace que las personas quieran estar cerca. Sin embargo también tiene sus pegas y algunos efectos secundarios. Cuando se busca complacer a los demás de manera constante, se tiende a vivir el día a día con ansiedad, sensación de alerta, preocupación. La percepción es la de que todo está bien, que no hay nada malo, sin embargo es frecuente sentir aun así nerviosismo a nivel emocional e incluso físico. La actitud continuada de alerta ante las opiniones de los demás, de la valoración que harán de lo que hacemos, de nuestras negativas u ofrecimientos ante sus necesidades se puede instalar como un automatismo. No hace falta ser conscientes de todo ese proceso, pero los éxitos que se alcanzan por ser así, la inercia de personalidad, los modelos y la educación que hemos tenido, influyen en crear estos hábitos y en sus consecuencias positivas y negativas derivadas.

Miedo a ser feliz

Quizás parezca absurdo, que alguien tenga miedo a ser feliz. En cualquier caso ocurre, no por casualidad y más de lo esperado.

Utilizamos el término egosintónico o egodistónico para describir de qué forma cada persona percibe que está en sintonía o no con sus sentimientos, sus comportamientos, éxitos o fracasos. Decimos que una característica de personalidad, o un síntoma es egosintónico cuando a la persona no le genera malestar significativo su forma de enfrentarse a una determinada situación o problema. Si decimos que es egodistónico, entonces es que lo vive con malestar o incomodidad.

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Fernando Azor - Psicología

Felipe Gallego

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