Fernando Azor (25)

Dentro de nuestras aspiraciones está la de sentirnos bien y ser felices, para ello se convierte en prioritario que la ansiedad o la tristeza no nos invada en el día a día. Existen rutinas más o menos generadoras de malestar, que unidas a las características de personalidad de cada uno, harán de la ansiedad o la tristeza algo más o menos frecuente.

En estos casos, la ansiedad se produce como consecuencia de varios factores: el estilo de personalidad, la vivencia de situaciones traumáticas, el nivel de actividad, la sensación de no acabar de resolver muchos temas pendientes en el día a día (no tienen porque ser situaciones graves, basta con que estén presentes y no acaben de resolverse), la tendencia a somatizar de cada persona, el manejo que se hace de las sensaciones físicas... y en especial, para entender el miedo a cruzar puentes o el miedo a pasar por túneles, la capacidad para tolerar sensaciones y no ser impaciente a la hora de alejarse de las sensaciones.

Cuando nos enfrentamos a tomar decisiones nos vemos influidos por infinidad de factores relevantes e irrelevantes que determinarán el resultado final. ¿Es consciente de cuáles son las principales distorsiones que pueden influir a la hora de tomar decisiones en la vida?

La causa de la parálisis facial no está clara. Se cree que en la mayor parte de los casos la origina el virus del herpes, el mismo que causa el herpes labial. Pero pueden producirse también por otras razones como: enfermedades sistémicas metabólicas como el la diabetes mellitus, hipertensión arterial sistémica y dislipidemia tipo hipercolesterolemia.

6 causas de la inseguridad

1.- Necesidad de control.

Las pautas en psicoterapia son muy útiles sobre todo cuando se van secuenciando y ajustando al aprendizaje que va haciendo cada persona. No basta una sola experiencia para gestionar miedos, bloqueos o malestares, pero con la guía de un profesional que conozca el procedimiento adecuadamente podemos conseguir que las pautas nos den la tranquilidad que de otro modo no conseguimos.

A menudo se usa la frase “dar un bofetón a tiempo” como reproche, o como muestra de falta de educación: “si le hubieran dado un bofetón a tiempo…”. El debate sobre la utilidad de dar o no dar un bofetón a un hijo como parte de la educación, genera a menudo opiniones contrarias.

Dificultad para tragar

Tener la sensación de que los alimentos se pueden quedar atascados al tragar y que eso puede precipitar un atragantamiento, se vuelve bastante insoportable y amenazante para algunas personas. La sensación es la de que la garganta no deja paso a la comida como normalmente viene ocurriendo. La ansiedad se manifiesta frecuentemente con un aumento de la tensión muscular.

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Fernando Azor - Psicología

Felipe Gallego

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