… y a la vuelta del descanso estival: todo seguía igual

Nos atenaza el inmovilismo o la zona de confort, como se dice ahora. Nos fuimos pendientes de si se abría o no una nueva línea de tres años en el colegio público Aldebarán y todavía no sabemos nada. Pareciera que el gobierno municipal del Partido Popular es inmune a los reclamos y pedidos por parte de padres y madres sobre el tema. Recordemos que más de 35 niños pidieron el colegio Aldebarán y que a unos 11 de ellos los han dejado fuera asignándoles a otros colegios e, incluso, alguno al privado-concertado Humanitas,solicitado en sexta opción; clara muestra de ideología o, sencillamente, de favorecer el negocio privado. Es la diferencia cuando se gobierna para unos intereses o para el pueblo.


También quedó pendiente la reunión entre los partidos políticos, los representantes de las 1000 viviendas para jóvenes y Fidere, el fondo buitre que las compró. Parece que al final habrá reunión este mes o a principios de octubre. Hemos alcanzado una posición unánime de los partidos para acercarnos a las condiciones iniciales ofertadas. Veremos cómo discurre.
 
En el otro frente está la situación en la que que nos ha dejado la sentencia de El Tagarral. La Comunidad de Madrid (CM) de Ignacio González (inquilino actual de la cárcel de Soto del Real), pagó en septiembre de 2014 los 63 millones de euros de la sentencia que condenaba a la CM y a los Ayuntamientos de Tres Cantos y Colmenar Viejo por lucro cesante (eran terrenos urbanizables ubicados en Tres Cantos – que no existía como municipio independiente - y, por tanto, los dueños tenían unos derechos, y el Plan General de Colmenar Viejo del 87, aprobado por la Comunidad de Madrid y el propio Ayuntamiento de Colmenar, declaró esos terrenos protegidos y, por tanto, no urbanizables. Los propietarios se sintieron perjudicados). Pues bien, tras este pago, el alcalde pasó dos años diciendo que la Comunidad de Madrid no nos reclamaba absolutamente nada; pero en mayo de 2016 se sacó un papel de la manga donde nos pedían 21 millones de euros. En dicho escrito se hacía referencia a otros dos de octubre y de diciembre de 2014. Por lo tanto, el alcalde Jesús Moreno sabía que la CM nos reclamaba el dinero porque ocultó dichos escritos y no le importó mentir al Pleno y a la ciudadanía por el bien de su partido. Como que asuman una responsabilidad política depende de Ciudadanos y esa responsabilidad solo puede ser la dimisión, ya les adelantamos que no pasará nada: en España nunca nadie es responsable de nada y ya no decimos si, además, es del PP.

En otro orden de cosas y hablando de nosotros, Ganemos Tres Cantos, creemos que es importante que la ciudadanía se apunte a esta candidatura de unidad popular para hacer, entre todos, que el municipalismo sea el pilar de la sociedad. Para ello os animamos a participar en nuestros foros, grupos de trabajo. Lo podéis hacer a través de nuestra página web ganemos3c.org. También para decidir en votaciones y recibir información ganemos3c.org/censo
jop

 Este verano las redes se hacían eco de la intervención de las máquinas de FCC en el Arroyo de Valdecarrizo, en la zona del Nuevo Tres Cantos.

Hemos recabado toda la información posible. El PGOU del 2003 autorizaba a incluir el arroyo en la zona urbana y, en concreto, siete Avenidas lo cruzan a lo largo de su recorrido. Estas intervenciones deben ser aprobadas y supervisadas por la Confederación Hidrográfica del Tajo. Este organismo controla todo lo relativo a cursos de agua de las cuencas que desembocan en el Tajo. El agua y la zona de ribera, queda siempre supervisado por la Confederación.

Sabemos que ha habido negociaciones y tiras y aflojas entre FCC, la Confederación y el Ayuntamiento. Y acuerdos que, en los casos que muestra la foto, incluyen la canalización casi subterránea del arroyo. Pero, no con las tuberías provisionales que ahora mismo hay, sino con una estructura cuadrada de hormigón bien dimensionada, por si hubiese avenidas torrenciales.
Hay que saber que arbolado ha sido dañado o eliminado y exigir medidas de reposición y/o de compensación adecuadas.

Más información y transparencia, más y mejor control son imprescindibles para el futuro de la zona urbana y del resto del territorio. Mayor implicación de la ciudadanía en el futuro de su municipio, también. Nunca debimos consentir los desmanes que se legalizaron con el PGOU. La ciudad y el territorio son de todas y todos y nuestro deber es conservarlo y planificar su presente y su futuro.


Ganemos Tres Cantos
Grupo municipal

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Felipe Gallego

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